
Viernes, 2 de octubre de 1998.
Se produjo el primer contacto en Córdoba hacia las 22 horas, en el Hotel Alfaros, asistiendo José Ignacio Fernández, Ricardo Veroz, Luis Merino y el abajo firmante, con algunas de las contrarias. Se procedió a la velada de rigor, tras una cena de tapeo con montilla en Casa Pepe, junto a la Torre de la Malmuerta. Cierre del establecimiento y quedada para el día siguiente.
Sábado, 3 de octubre de 1998.
Salida sobre las 11 h, hacia Cabra.
Ascensión al Picacho de Ntra. Sra. de la Sierra (en coche, ya se puede).
José Ignacio, Gloria, Berta, Ricardo y Pedro
Comida en Cabra (bar Andrés, recomendable).
Andada hasta la Sima, por un camino nuevo entre olivares (Ricardo, José Ignacio, Gloria de José Ignacio y yo). Ni el viejo camino pedregoso, ni el cortijo de la Sima, existen ya. En la boca, semi cubierta por la eterna higuera que tiene todo su follaje de verano, nos hacemos la foto, rememoramos y nos vamos.
Ha hecho buen tiempo. Refresco final en el bar La Mezquita, que no tiene ya memoria de la recepción que dispensó a los gulmoneros en 1963, hasta que nos echa (por incompatibilidad) un macro-tele vidente amante de la megafonía golera.
Cenamos en Córdoba, en tasca barullera y damos un garbeo nocturno y pausado por la tranquila Plaza de la Corredera.
Domingo, 4 de octubre de 1998.
Llueve durante la noche.
Visita a la Mezquita, cortada por la misa, en la que expulsan a los turistas que no profesan declaradamente. Puente romano y Alcázar de los Reyes Cristianos. Comida en La Fragua (Judería). Lluvia fuerte, refugio a salto de mata en puertas de patios y restaurantes, hasta llegar a la claudicación de un taxi que nos devuelve al Hotel.
José Ignacio y yo nos vamos a ver la Laboral.
Despedida de Ricardo y su esposa en el hotel, tras un intercambio de documentaciones incunables.
La última cena se hace, casualmente, en la Casa de Galicia, de Córdoba, con mariscada y Albariño, después de haber intentado localizar sitios donde cenar, por media Córdoba mora.
Lunes, 5 de octubre de 1998.
Salimos de Córdoba el día en que se cumplen los CUARENTA AÑOS de nuestra llegada a la Universidad Laboral.




El inmenso patio central, el teatro griego y el Paraninfo tienen la misma presencia. Pero el majestuoso casquete hemisférico de la iglesia, se encuentra emulado en altura por los pinos que entonces eran poco más que plantones.
El cambio es una característica de la Arquitectura y del Urbanismo, que se apoyan en las abscisas del tiempo. También, claro está, lo es del reino vegetal.
Pero no sucede lo mismo con la gente. Sobre todo, con la gente del GULMONT. Bien es cierto que, entre los asistentes a la convocatoria del ENCUENTRO DE GULMONEROS, el día 2 de Octubre de 1998, se notaba una cierta secuela de la lejía del tiempo en alguna que otra barba, o el efecto geodésico de un ligero achatamiento por los polos del eje vertical de casi todas las siluetas presentes, resultado de las muchas vueltas dadas. Pero en lo fundamental, las personas lo siguen siendo y las características de los sesenta, siguen siendo características en los noventa. Vaya como ejemplo el ¡GULMONT, TRA-CA-TRÁ! que nos soltó en el oído (directamente en el interno) Santiago Pérez Gago, nada más descolgar el teléfono, o las ganas de re-descender la sima de Cabra, de José Ignacio, que quería traer "unas cuerdas" para asomarse al balcón de la primera galería. Pude convencerle, para que adoptara una actitud más sosegada, exponiéndole que yo, puedo bajar y subir las verticales que sea menester, pero que luego, preciso de un tiempo de recuperación de músculos y recomposición de articulaciones que, por falta de días de vacaciones, no me puedo tomar, ya que requiero algunos meses para ello. Tampoco yo, he cambiado gran cosa.
Pedro Plana Panyart
Como conclusiones de este PRIMER RE-ENCUENTRO de 1998, hay que remarcar:
* Nos hemos reunido cuatro gulmoneros
Ricardo Veroz Herradón
Luis Merino Guerrero
José Ignacio Fernández Martínez
Pedro Plana Panyart
* Hemos localizado, además, a
Santiago Pérez Gago
Alfredo Tirso Bautista
Jesús Ortiz de Salido Calvo (respondió a la 1ª circular el 1/10/98, por motivos imputables a políticos y concejales).
* Se ha elaborado la maqueta del libro "LA SIMA (en el tiempo del GULMONT)", de la que se han hecho doce ejemplares, dados a los asistentes y enviados a los localizados. Se procurará publicarlo, por considerarlo de interés para la historia espeleológica andaluza, y así podérselo facilitar a cuantos gulmoneros puedan ir apareciendo.
* Se intentará extender la malla de los gulmoneros localizados, para poder realizar próximas convocatorias de ENCUENTROS. No se deja establecida la periodicidad de éstos.

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