miércoles, 17 de septiembre de 2008

Para una historia del Gúlmont


La feria siempre ha ido según quién cuente su visión. Para relatar lo que fue el Gúlmont, es injusto e insuficiente que cuente yo la experiencia en que participé, que sé que tuvo un peso importante y que es la que mejor conozco. Debería también reunir las voces de muchos compañeros que hicieron de su paso por él, el urdido de otras partes muy importantes de lo que, todo junto fue

la historia de una agrupación muy especial dentro de la Universidad Laboral de Córdoba.
Contarlo todo es imposible, porque por el Gúlmont pasaron alrededor de cincuenta personas a lo largo de los primeros tres años de vida, entre 1960 y 63, y fueron muchos, no puedo aventurar cuántos, los que discurrieron por los grupos que continuaron su andadura en los siguientes cinco años. Citaré, por lo tanto, algunas cosas de esa primera fase que conozco y muy pocas de la fase final, cuyas noticias solamente me llegaron por correspondencia, y otras que reproduzco del artículo “Fechas claves” que apareció en el último número de la revista.
1960 14 de noviembre:
Nació el Gúlmont en Sierra Morena, como una idea de Santiago Pérez Gago. El nombre no fue lo primero en tomar forma, pues se tardó algunos días en decidirlo. “Recuerdo que se echaron encima los del GUM de Madrid y hubo que ponerle una L” (Emilio Palma).
1961 Semana Santa:
Diez esforzados andarines fueron de Córdoba a Sevilla a pie. Fue la primera actividad notable del grupo. Muchos de ellos le tomaron gusto a lo de conocer el mundo gastando suela y la idea se empezó a organizar.
1 al 25 de julio:
Ya como Gúlmont se hizo el recorrido a pie, desde Córdoba a Sama de Langreo. La “Ruta de la reconquista”, desde las flores de Linares a los riscos de Covadonga. Los Ri-Ma-Sa (Ricardo Veroz, Mariano Olivar y Santiago Pérez Gago), fueron los realizadores. La idea fue bien acogida, y hubo nuevos adeptos.
De las flores de Linares a los riscos de Covadonga
La actividad principal de la agrupación creada empezó a ser la salida quincenal, tras la cual se elaboraban informes, planos y reportajes fotográficos. Se incrementó pronto con actividades formativas complementarias.
Diciembre:
Hubo una serie de charlas sobre “Nociones elementales de Medicina montañera”, impartidas por el médico de la ULC, D. Segundo Alonso Lobo. Siguieron charlas y cursillos diversos sobre “signos de rastreo”, alfabeto Morse, nudos marineros y de escalada, clases de canto en grupo (las noches de los miércoles), se preparó el local social para conseguir un espacio cómodo para trabajar y en el que disponer de una biblioteca propia, y hasta se realizó el revelado de las fotografías (lo que en cierta ocasión provocó un rebote de Rafael Melero, que creyó en peligro su negocio).
1962 16 al 22 de abril:
El primer contacto con la alta montaña se presentó en la Semana Santa del 62: Sierra Nevada, con el intento de ascensión al pico Veleta, equipados con los chándals de gimnasia y cubiertos con mantas milicianas, contra una cellisca infernal.
"Campamento" en un convento de Granada
Aquél mismo año, con ocasión de la onomástica del director del colegio Gran Capitán, P. Armando Roces, se celebraron varias exposiciones simultáneas de distintas especialidades (forja, artesanía de alambre, pintura, fotografía, prensa y radio). Entre ellas tuvo especial atractivo la que se montó en la Sala de Montañismo, que pasó a ser la exposición permanente de la “Sala del Gúlmont”, transmitida a los sucesivos locales sociales con cada cambio de emplazamiento.
El pintor y profesor Francisco Zueras, contribuyó diseñándonos un banderín y elaborando algunas felicitaciones de navidad.
Verano:
Los Ri-Ma-Sa realizaban la Ruta del Quijote.
Ricardo, Mariano y Santiago
Se realizaron las primeras exploraciones del Gúlmont en Ojo Guareña y Atapuerca (Burgos), Cueva Cullalvera y otras cavidades de Cantabria y del Valle de Carranza (Vizcaya).
El “Ciclo de Estudios GULMONT”, en el curso 1962/63, nos dio las primeras nociones técnicas y científicas sobre disciplinas que serían definitivas en las futuras dedicaciones de algunos de nosotros: Geología, Botánica, Zoología, Hidrología subterránea y técnicas de campamento, escalada y espeleología.
1963 24 de febrero:
Se realizó el descenso de la Sima de Cabra, preparado durante todo el año precedente. Superadas las discrepancias internas que había suscitado este proyecto, desde aquel hecho la Espeleología tomó forma propia dentro del Gúlmont. Pero la superioridad de la ULC y Mutualidades consideró que la proeza había llegado a ser temeraria, y el P. Jesús García Álvarez, que llevaba la dirección del Gúlmont, recibió alguna advertencia. Él también había sido reticente con nuestros planes, pero nos permitió realizar la exploración por actitud pasiva, porque confiaba en nuestra capacidad. Siguió con su actividad al frente del Gúlmont, pero la cabeza visible pasó a ser el vice-rector, P. Alberto Riera.

"La Sima (en el tiempo del Gulmont)"
7 de marzo:
En la fiesta de Santo Tomás de Aquino, durante la cabalgata estudiantil y al paso de esta por delante de la iglesia, se descolgaron en “rappel” varios miembros del Gúlmont desde lo alto de la torre, al tiempo que sonaba un recio “¡Gúlmont, tra-ca-trá!”, entonado a coro. La cabalgata se paró, para contemplar el inesperado eclipse. No hubo expulsiones, pero la puerta de acceso al vacío campanario fue clausurada.
Foto: Mariano Olivar
21 de abril:
Dos montañeros del Gúlmont consiguieron llegar al Veleta (primer pico de más de 3.000 metros que se subia por miembros del grupo)
Siguieron la “Operación Sierra de Yeguas”, en Campillos (Málaga) y la de “Alto Ebro”, en Pesquera (Burgos), en las que se exploraron nuevas cuevas.
Foto: Mariano Olivar
Junio:
Se realizó una memorable marcha de unos noventa kilómetros, en tres jornadas, por la sierra cordobesa, pasando por Los Puntales y Cerro Muriano, donde tuvimos que desistir de una acampada nocturna en el campo de tiro militar, porque las bengalas de advertencia disparadas al aire, nos hicieron correr otra legua. Aquella fue la despedida, porque se acababa nuestra estancia en la Laboral.
En verano, de nuevo los Ri-Ma-Sa, realizaron otra Ruta, esta vez la del Cid, por las tierras del poema, desde Valencia hasta Burgos.
1º de octubre:
El Gúlmont necesitaba un órgano de difusión de sus actividades, y el propio Jesús García impulsó la puesta en macha del Boletín que, desde el 1º de octubre de 1963, cuando ya la mayoría nos habíamos marchado, se inició como una simple hoja informativa en "ciclostil" y permaneció vivo, a lo largo de nueve números de más de 18 páginas cada uno, hasta noviembre de 1967.
1964 Semana Santa:
Se organizó el I campamento Juvenil de la Universidad Laboral, dirigido por miembros del Gúlmont. Participaron 80 acampadores, demasiados, según los organizadores que seguían instrucciones impuestas. Se empezaban a cambiar las formas y el nombre pasó al de “Grupos de Excursionismo Gran Capitán”.
Foto: Jesús García, aportada por Manuel Broseta Serrano
Aunque durante los siguientes años, casi todos los que habíamos integrado la agrupación estábamos dispersados por la geografía laboral española, se consiguió reunir a algunos elementos durante los veranos, para organizar escaladas, marchas y exploraciones.
Verano:
Los Ri-Ma-Sa, que esta vez se quedaron en Ri-Sa, porque Mariano estaba en quintas, proyectaron una nueva gran andada: la Ruta de las Fuentes de España, en busca de los orígenes de Castilla.
Las campañas de exploración en Ojo Guareña (Burgos) que dirigía el Grupo Edelweiss, fueron motivo de encuentros en los años 63, 64, 67 y 68.
Otros hicieron su propia actividad particular en Segovia, Córdoba y Catalunya, publicándose sus participaciones en los distintos números de nuestra revista.
1965 13 al 24 de julio:
I Campamento Intersocial de Espeleologia “Edelweiss-Gúlmont-GEC”, desarrollado en Quincoces de Yuso (Burgos).
24 al 31 de julio:
I campamento de Alta Montaña del Gúlmont, en Picos de Europa,
1º de octubre:
El Gúlmont ingresa en el seno de la Federación Española de Montañismo
1966 13 al 20 de febrero:
Se celebra en Córdoba el I curso de Escalada en Roca y Técnica de Montañismo
3 al 9 de abril:
Operación "Fuente Alhama" de espeleologia, en las cercanías de Priego (Córdoba).
25 al 30 de julio:
Gúlmont lleva una representación al XXV Campamento Internacional de Alta Montaña, Pirineos
7 al 10 de septiembre:
I Operación "Asturias" de espeleologia. Las dos “Operación Asturias” del 66 y 67, fueron actividades espeleológicas por las que pasamos a la leyenda, junto a los más famosos “chalgueiros” o buscadores de tesoros de aquellas altas tierras.
Portada del libro de Jesús Suárez López. 2001. Describe algo nuevo del paso y la huella del Gulmont, en Asturias.
1967 19 al 26 de febrero:
1967: II curso de Escalada en Roca del Gúlmont
11 de marzo:
Imposición de insignias del Gúlmont, por el Presidente de la Federación Española de Montañismo
15 al 21 de julio:
II Campamento de Alta Montaña del Gúlmont, Gredos
1º de septiembre:
II Operación "Asturias" de espeleologia
En el último número del Boletín (el 9) se habla de los ya vigentes Estatutos de Régimen Interior de la ULC, en los que se recogen los “grupos de excursionismo, escalada y espeleología organizados dentro de la Universidad”. Esta parte fue presentada y defendida por el P. Gago, Ricardo Veroz y P. Rojo.
1968
Fueron notables la segunda exploración de la Sima de Cabra, durante el mes de abril, y la “Operación Rio Grande”.
En la Asamblea Nacional de Espeleología, embrión de la que sería luego Federación, el Gúlmont estuvo representado ese año por Ricardo Veroz Herradón, que había sido miembro fundador y que permanecería hasta los últimos tiempos de los que yo conozco.
26 de mayo:
Por la actividad de esta persona, ya por entonces profesor en la Universidad Laboral, la sección de Escalada en Roca se impulsó y tomó dimensiones que se reconocieron en todo el Estado, siéndole concedida al Gúlmont la placa de la Federación Española de Montañismo.
Y después de 1968 ...
La actividad que había arrancado con el espíritu del Gúlmont se mantuvo en funcionamiento, en la parte en que nosotros intervinimos, hasta 1968. Después, una niebla espesa se interpuso entre los antiguos miembros dispersos, que no tuvieron, en general, más noticias de la gente que había constituido el grupo. Yo ya no sé cómo acabó el Gúlmont.
Por los contactos establecidos por las Asociaciones de antiguos alumnos de la Universidad Laboral de Córdoba, hemos sabido de gente que pasó por el Gúlmont años después, como Manuel Broseta Serrano entre 1960 y 66 y Fco. Javier Cañardo Puy en 1979.
Hoy el Gúlmont es solo una tendencia a los reencuentros de figuras veteranas, como los que se han conseguido en 1998 y 2006, y como lo han podido experimentar también muchos de los primeros ex-alumnos de la Laboral, por su cuenta o mediante las Asociaciones. Y sus glorias son sólo recuerdos íntimos que pueden explayarse junto a un amigo, y que durarán mientras exista la memoria de quienes las pasaron, o haya quien, interesado en revivirlas, las lea, si otros hay que las escriban.
Octubre de 1998


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domingo, 31 de agosto de 2008

El Primer contacto del Gúlmont con la alta montaña: SIERRA NEVADA 1962.





Uno de los mejores vicios adquiridos en el Gúlmont, fue la escritura de los diarios de expedición. Este DIARIO lo escribieron al alimón José Ignacio (JI.) y Pedro (P3), cuando ambos contaban diecisiete años. Los comentarios los ha insertado el otro P3, canoso y escéptico, y las fotos son de las cámaras de Jesús García y del propio P3. El texto, más que el relato de una excursión, es la posibilidad de revivir, minuto a minuto, el aprendizaje que aquella salida supuso, acerca de una desconocida montaña a la que nos aproximamos equipados con chándals de gimnasia y mantas milicianas, y nos recibió con celliscas infernales.




El Gúlmont en Sierra Nevada. Del 16 al 22 de abril de 1962.

Participantes:

Rafael Boyero Mula
Ricardo Veroz Herradón
José Ignacio Fernández Martínez
Andrés Pérez Alcántara
Mariano Olivar González, a) Felino
Santiago Pérez Gago, O.P.
Félix López Beneyto
Jesús Ortiz de Salido Calvo, a) Raca
Jesús García Álvarez, O.P.
Pedro Plana Panyart , a) P3


Primer día, 16 de Abril de 1962, lunes.

(JI.)
Día 16.- Me levanté a las 8. Desayuno a las 9,15. A las 10,00 salimos de la Universidad. Fuimos a por las gafas y después me pegué la carrerita. A las 11,15 salimos de Córdoba.

(P3.)
Nos levantamos independientemente. Cada cual a la hora que ha necesitado.
[Se destaca por lo desacostumbrado.]
8,30: Misa
9,20: Desayuno a continuación.
Al llegar a Córdoba, comprar gafas, película y pilas. Todo a la carrera. El pobre Beneyto se ha dado una carrera inútil por la cartera del P. [Creo recordar que creyó haberla olvidado en el autobús]
11,20: El tren ha salido con 20’ de retraso sobre lo previsto.
[A partir de aquí, JI. y P3. deciden coordinar los esfuerzos de la escritura, alternándose. Mantienen ambos el estilo de Crónica tipo Jefe de Estación]
12,30: El P. Gago está con la mayor parte de la gente, de cachondeo en la plataforma. Yo, frente a una moza morenaza y bien.
[De voyeur, no más.]
Está lloviendo desde que hemos salido de Córdoba. ¡Buenas perspectivas!
1,05: Acaba de pasar un acordeonista de los que no tocan por “afición” (pasando el platillo).
4,00: Cambio de tren en Bobadilla, con lluvia.
4,30: El sol ha salido. Se divisa una gran mole pétrea a la izquierda. El tren está parado en Antequera.
5,20: Ha pasado un estraper-caramelista de los de las rifitas. El P. Jesús ha comprado cinco cartulinas de cartas (5 ptas.) y como es natural, le han tocado dos premios: dos bolsitas de caramelos de las de 1 pta.
[El negocio lleva una proporción de ganancias bastante discreta.]

6,15: Acabamos de cruzar un gran cañón, por cuyo lecho corre un torrente. A partir de Antequera el paisaje ha cambiado por completo: antes era parecido al de Castilla; ahora es muy montañoso.
8,45: Llegada a Granada. [Es destacable la duración del viaje, desde Córdoba hasta Granada: nueve horas y media (transbordo en Bobadilla, incluído)]

9,25: Después de un apoteósico recibimiento y una marcha triunfal a través de la ciudad, llegamos al Convento de Santo Domingo para pedir alojamiento, hallando sus puertas cerradas.
9,50: Después de insistentes llamadas a la puerta y de que José Ignacio hiciese la señal de S.O.S. en Morse, por medio del timbre y de llamarles cosas por el mismo procedimiento con palabras de mediano calibre, ha aparecido un hermano en la puerta. El P. Jesús le ha expuesto nuestro caso y él y el P. Gago (simulando ser alumno de la U.L.) han entrado a pedir permiso a la “superioridad”.
9,55: Se nos ha permitido la entrada. Nos han dado alojamiento en la gran sala de visitas, cerca de la entrada.
10,30: cena opulenta a base de salchichón, foie-gras, aceitunas y naranja.
10,50: Fin de la misma.
11,00: Se saca una foto general del campamento.
[En la escena falta el P. Jesús, que debía estar camuflado detrás de la cámara. Con el obturador abierto y la luz apagada, el técnico en iluminación se deslizó a oscuras hasta el interruptor de la luz, ¡Todos quietos!, encendió veinte segundos y volvió a apagar. Después el fotógrafo cerró el obturador de la cámara.]
11,15: Aposentados todos y teniendo cada cual ocupado su sitio apropiado para recostar el pellejo (ganados algunos a sangre y fuego, en dura lucha), nos disponemos a pasar la noche.


(P3.)
Segundo día, 17 de Abril de 1962, martes.

5,30 de la mañana: Según referencias, un par de gatos han estado dando la serenata.
6,00: El P. Gago me despierta con sus semi-lamentaciones cachondas, al tiempo que escucho un fragor desagradable: ¡Está diluviando!
6,30: Me levanto, porque la mayoría se ha levantado y está de cachondeo. Beneyto, que dormía sobre tres sillas alineadas, ha perdido la noción de “lugar” y al dar media vuelta ha caído con dos de ellas por debajo. Yo he estado durmiendo en un sillón triple con una buena almohada; el P. Gago y Raca se han preparado una cama turca a base de dos butacones; los demás, sobre sillas y sobre el suelo.
7,00: Se está colocando todo en orden, según lo encontramos. Se parlamenta sobre la dedicación que se le dará al día de hoy, en el caso de que no deje de llover.
7,15: Misa doble (dos misas con dos curas) [afortunadamente, simultáneas], en la capilla del convento.
8,05: Se sigue discutiendo sobre el plan a seguir. El P. Gago propone buscar trabajo para ganarnos las algarrobas. José Ignacio, que aún seguía durmiendo, ha sido despertado “dulcemente”.
8,10: Se ha organizado un torneo a cuchillo y manta entre Raca y Olivar. Cuando esto sucedía, han llamado a la puerta y se ha guardado y puesto todo en orden, en un momento. Ha resultado ser una broma de José Ignacio, que volvía de lavarse. Por esta razón ha sido víctima de un manteo.
8,40: Pongámonos a considerar nuestro estado y pensemos, ¿dónde está el sol y la sangre de que habla la canción de “Granada”? ¿Sus lindas mujeres y los toros? El sol no lo hemos visto porque ayer llegamos de noche y el del día de hoy está demasiado alto.
[¿Por encima o por debajo de las nubes?]
La sangre tampoco, pero quizá la veamos pronto (la nuestra). Las mujeres, … estarán metidas todas en sus cuchitriles, porque no se divisan
[Pero, ¡coño!, ¡que todavía no has salido del convento!]
… y los toros, quizá aún tengamos ocasión de ver alguno paseando por la calle.
[Hombre, claro, que por eso estás en Granada, y por aquí, así andan los toros]
8,50: Nos dirigimos al comedor que nos han preparado, donde hay sendos tazones vacíos, una cuchara grandota y un cuchillo ídem. Pero el “caldo” no viene.
9,00: Ha llegado el caldo. ¡Barí!
[¡Guay!]
Chocolate fenómeno y pan blando.
9,15: Finalizado. Se ha traído una canasta de barras de pan adquiridas por el P. y se están repartiendo entre las mochilas.
10,50: Salida provisional del convento para comprar y mandar postales.
11,10: Reunión de nuevo en el convento. Escritura de más postales para el colegio, Gúlmont y particulares.
11,20: Salida del convento. Comienza la operación Sierra Nevada.
11,40: Llegada a la estación del F.C. a Sierra Nevada.
12,10: Salida del tren. (Muchos y güenos paisajotes).
[El léxico es propio de Raca.]
1,05: Llegada a Güéjar-Sierra, lloviendo a base de bien. Cobijo en el almacén de la estación.
1,25: Cobijo más permanente para comer, en el bar del pueblo, al lado de la estación.
1,35: Se comienza, en la cocina del bar, la preparación de la paella a cargo de los intendentes y de José Ignacio.
[Como especialista agregado.]
Mientras, se echa una partida de cartas entre Veroz, Raca y yo, contra el P. Jesús, Olivar y Beneyto. La ganamos.
2,01: No deja de llover.
2,30: La paella está lista. Cuchara en mano esperamos que “repose”.

“-Media vida es la candela,
pan y vino, la otra media.”

[Del P. Gago, ¡cómo no!]




3,15: Fin de la comida.
3,30: Lavado de perola y cubiertos. Escamoteo del Quijote del P. Gago.
[Cuán sabio muestra ser un cura que no se deja llevar por la ira, aún cuando se le juega con lo más sagrado.]

4,15: El optimismo vuelve al grupo; ha cesado de llover y parece que por el oeste comienza a despejarse. Por aquí unos quieren ponerse la crema para el sol, las gafas ahumadas, quieren tirar las mantas, etc.
4,20: Ha asomado el sol.

(JI.)
4,30: Aprovechando el cese de la molesta lluvia, partimos hacia la carretera en la que, según informes, existe una casilla de camineros. Por el camino, sin querer, nos dividimos en dos grupos. En el mío, que es el que se escapó, estaban el P. Gago, Félix, Veroz, Boyero y Raca.
5,15: Avistamos la nieve.
5,45: Llegada a Camineros.
6,00: Llegada (yo).
6,05: Salida de nuevo hacia el Albergue.
6,15: Tomamos un atajo.
6,30: Pisamos la nieve.
6,45: Me entra flato.
7,00: Se me quita.
7,10: Logramos los 2.000 metros de altitud. Frío intenso pero sin mucho viento.

(P3.)
8,00: Llegada al primer albergue .
[Hueso.]

Nos despiden con disimulo.
8,15: Marcha hacia el 2º albergue, a 5 Km.
8,30: Comienza una fuerte ventisca que, después de resistirla durante diez minutos, nos obliga a retroceder.
8,45: Llegamos de nuevo al




Después de temblar un “poco” y de sacudirnos la nieve, nos hemos aposentado, sacado los calcetines y ropa mojados, y la gente ha cenado. Yo me he encontrado sin hambre, con ganas de devolver y algo de fiebre.
Los PP han acordado que Alcántara, que también se encuentra mal, y yo, subamos a dormir en una cama (30 Pts).
10,20: Han decidido subir todos a dormir bien, una noche.


Tercer día, 18 de Abril de 1962, miércoles.

7,00 a 7,30: Nos levantamos.
7,30: El P. Jesús, Olivar y Veroz han salido hacia el Veleta. Los demás desayunamos; ellos no.
8,30: Salimos del albergue, los restantes.

(JI.)
9,20: Plana y yo continuamos por la carretera. Los demás toman un atajo.
9,30: Plana y yo alcanzamos los 2.500 m. de altitud. Los demás, por tomar el atajo, no los han alcanzado todavía.
9,35: Llegamos al segundo albergue, donde estaban los demás.
[No han alcanzado los 2.500 m. Pero sí que han llegado al segundo albergue. ¡Toma!]
10,00: Salimos todos de nuevo hacia el Veleta.
11,00: Plana se siente mal. Baja al albergue acompañado de Alcántara.
11,30: Encuentro con Veroz. Como dice que está aquello muy difícil y falta más de una hora, se rilan todos y tiran para abajo. De nada valieron mis protestas ni mis explicaciones. Todos tiraban para abajo y no me podía quedar solo, porque la niebla iba cubriendo el Veleta. A los pocos instantes, siguiendo yo protestando, se me saltaron las lágrimas por la rabia.
12,30: Llegamos al albergue del Ejército, que estaba abandonado.
12,40: Llegamos al albergue donde estaban los demás del grupo. Plana no se había recuperado del todo.
12,50: Después de arreglar todos los macutos, tiramos hacia el albergue del Ejército para comer.
(Desde que nos levantamos, hasta ahora, ha hecho un día magnífico, con buen sol y no mucho viento).
Nos descalzamos nada más llegar y pusimos zapatos y botas al fuego. Naturalmente, lo primero que hicimos fue coger leña de la que había almacenada y hacer fuego en la chimenea del albergue.
2,30: Llegaron el P. Jesús y Felino a nuestro albergue. Dijeron que por arriba estaba muy difícil el Veleta, puesto que había grandes planchas de hielo que ni con el cuchillo se podían romper, por lo que decidieron descender. Cuando habían bajado un poco se encontraron con un grupo de alpinistas que subían, por lo que se agregaron a ellos y después de muchas dificultades, salvando muchos peligros y completamente envueltos por la niebla, consiguieron alcanzar la segunda cima del Veleta, a 50 metros por debajo de la primera, a la que no se pudieron acercar por existir una gran grieta en medio de ambas, y por la que no se podían internar, porque la niebla la hacía muy peligrosa.
Continuamos todos alrededor del fuego hasta que a las 3,30 nos dimos cuenta que estaba nevando.

(P3.)
4,00: Me reúno con los demás en el albergue militar, después de haber estado esperando a que un mozo del otro albergue me llevara a Granada.
4,20: Se inicia la comida.
5,00: Finaliza la misma.
9,40: Se cena una suculenta sopa y un abundante mejillónico bocadillo.
10,15: A dormir, frente al hogar encendido.


Cuarto día, 19 de Abril de 1962, jueves.

7,00: Diana. Yo he dormido en el saco, fenomenalmente. Me he lavado la cara con nieve.
7,20: Se comienza a preparar el desayuno (Nescafé con leche y mejillones). Se han llevado los colchones arriba, al lugar de donde se habían sacado.
7,45: Se comienza a desayunar. Después de desayunar se ha repartido el peso de los macutos equitativamente.
10,00: Hemos estado “aprovisionándonos” de “material”.
[En el almacén del albergue se encontró una caja con tubos de pasta para aplicar a la superficie inferior de los esquís, con la finalidad de hacerlos más deslizantes. Fue ideal para calafatear nuestras permeables botas “laborales” que, además de haber absorbido el agua de la nieve, habían sufrido un exceso de resecado al calor de la lumbre durante toda la noche.]
10,30: Dos tíos que han entrado en el albergue, nos han pescado con las manos en la “pasta” de los zapatos.
10,40: Preparativos de salida.
11,00: Salimos en Land-Rover del Albergue Universitario. Toda la mañana nevando.
11,30: Pasamos por “Camineros”.
11,50: Vomitada.
12,00: Apeo. Seguimos a pié.
[No recuerdo si la bajada del coche fue voluntaria o por imposición del conductor.]
12,40: Llegada a Pinos-Genil.
1,30: Después de dar varias vueltas buscando un sitio apropiado, acampamos cerca de una casa en la carretera de Quentar.
1,40: Se comienza a pelar patatas para la comida.

(JI.)
4,15: Comida: patatas con arroz, pimientos y guisantes, bocadillo de mortadela y pan de higos.
[El pan de higos fue la provisión que más abundaba en la intendencia de la expedición. El P. Gago lo aprovechó para “hacer amigos” entre la chiquillería del entorno.]
4,50: Se termina de comer. Buen tiempo; ha salido el sol. El P. Jesús se va a por las tiendas, y los intendentes a por pan para la cena y el desayuno de mañana.
…
6,00: Me quedo enganchado.
6,30: Les oigo venir a Plana, Veroz, Raca y Felino.
6,40: Salgo del atolladero. Felino me da la mano.
7,30: Empujamos un coche de Madrid que se había quedado sin gasolina.

(P3.)
(La gran escalada)
[Las frases precedentes resumen dos horas largas de intensa actividad. Es una pena que no se consignaran más detalles de este episodio … Evidentemente, las circunstancias requerían otra atención y no hubo tiempo para tomar notas]
Al llegar terminamos de montar las tiendas.
Los padres vuelven del pueblo más tarde (ya anochecido), de celebrar los oficios del jueves santo.
8,30: Se empieza a hacer la hoguera para el chocolate.
9,30: Comemos unos bocadillos preparatorios, porque el chocolate aún no llega.
10,30: “Dicen” que el chocolate ya está. Se ha estropeado la leche condensada. No se sabe por qué. No hay unanimidad en las opiniones acerca de la calidad del mejunje.
11,15: A dormir en tiendas. Previamente, cachondeo médico por parte de Veroz, respecto a Raca.


(JI.)
Quinto día, 20 de Abril de 1962, viernes.

7,15: Diana, previo canto del gallo.
7,30: Desayuno. Antes, se habían levantado algunos para prepararlo. Salió mejor que el de la noche, ya que la leche no se estropeó. Como de costumbre, al echar a dedos “er fregao” de la perola, le tocó a Veroz.

(P3.)
9,15: salimos Olivar, José Ignacio, Raca, Beneyto y yo, hacia el barranco del día anterior. Los dos primeros inician la escalada.
10,00: Un viejo, habitante de una casa cercana, les echa una bronca implorativa, para que “eviten matarse en su barranco”.
10,25: Salto felino de Felino. [Un par de años después, se metió a paracaidista]
10,30: Llegamos al gran salto del barranco, final de nuestra ruta.

(JI.)
Después de intentar la escalada en conjunto, de una de las paredes laterales, para poder llegar a la parte superior del salto de agua, tuvimos que regresar porque estaba muy resbaladizo.

[Estas fueron las primeras prácticas de "barranquismo" (en seco y sin apenas material de escalada), de las que he tenido conocimiento. Tardé mucho en saber que había gente que lo practicaba, allá por la Sierra de Guara, en Huesca.]
12,00: Llegamos al campamento. Comenzamos a asearnos completamente, ya que hacía un magnífico sol y calentaba el ambiente.
1,00: Jala [comida] (calamares y sopa).
1,45: Siesta.

(P3.)
3,15: Comenzamos a arreglar y levantar el campo [campamento].
3,30: Salida.
5,00: Entrada en Granada.
5,15: Llegada al convento. Cambio de fardaje [nos ponemos “bonitos”]. Salimos a ver Granada. Vamos en manada a rigardear [mirar, ver, observar] exteriormente la Alhambra. A la vuelta vemos por tres veces un “paso” (el mismo).
9,00: Cena en el comedor del convento (atún y café).
10,00: Salimos a dar unas vueltas.
10,30: Nos metemos, después de tomarnos una horchata, en un garito de tragaperras.
12,30: Salimos del garito con 150 ptas menos (en total).
1,00: Tomamos un helado, tras evaluar nuestras disponibilidades.
1,30: Nos reunimos en el convento, para dormir.
2,00: Lo ponemos en práctica.


Sexto día, 21 de Abril de 1962, sábado.

7,45: Nos levantamos.
8,15: Salimos del convento. Raca había salido antes para coger los billetes.
8,35: Llegamos a la estación. Desayunamos de pié (pan con chocolate). A continuación subimos los macutos al tren y nos aposentamos.
10,00: Salida del tren.
2,35: Llegada a Bobadilla. Cambio de tren.
4,05: Llegada a Puente Genil.
4,20: Comida (salchichón y calamares) en las afueras, cerca de una fábrica con agua, que resulta ser la casa del alcalde. Nos invitan a entrar y dejamos allí los macutos. Vueltas por la villa en grupos. Empieza a llover. Veroz, José Ignacio y yo nos encontramos con el P. Jesús, que nos invita a un par de vasos de vino. Seguidamente nos encontramos con los demás y aprovechando el barullo nos largamos atraídos por las nativas. Nos enrollamos con cinco mozas que nos enseñan lo más significativo de la población (monumentos y demás) y nos explican pormenorizadamente su historia.
10,00: Cenamos y dormimos en la sala de calderas de la fábrica.


Séptimo día, 22 de Abril de 1962, domingo.

7,00: Levantamiento de anatomías. Vamos a misa y vemos pasar la comitiva de la “Diana” [característica de la Semana Santa de Puente Genil].
7,45: Misa.
9,00: Desayuno. A continuación nos dedicamos a ver las procesiones.
[Las procesiones en Puente Genil tienen un carácter propio y muy peculiar. Nunca habíamos visto nada parecido en nuestras tierras de origen. Las indumentarias nos parecieron grotescas, pero muy descriptivas de la personalidad particular de cada representación. Abundaban las máscaras de rasgos muy marcados que evidenciaban la bondad o malicia, u otros atributos, de cada personaje. Nos dejaron muy impresionados.]
Olivar y yo, cámara en ristre, nos las apañamos para que nos dejaran subir a los balcones de dos casas, pidiendo permiso para ver desde arriba las procesiones, con el pretexto de ser reporteros de la revista “Spira” [Una publicación de las Universidades Laborales]. Desde la última vimos toda la procesión detalladamente, con una perspectiva privilegiada.
[No creo que diéramos mucho el pego como reporteros, pero las amables amas de casa accedieron encantadas, y nosotros nos apuntamos otra “hazaña”.]





2,00: Llegamos nuevamente al “campamento” (sala de calderas) y comemos.
3,15: Salimos para la estación.
7,00: Llegada a Córdoba.


[Solo he conservado el billete del último trayecto de la vuelta. Supongo que los otros estarían celosamente al cuidado del responsable de nuestro grupo (en la cartera del P), como es lógico]



Fin de la transcripción.






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